La pandemia desde sus inicios ha sido un duro golpe para las familias Nicaragüenses, por la ineficiencia del Gobierno para manejarla, no cerraron fronteras al inicio de la pandemia, lo que causo el virus entrara al país libremente, sin saber claramente en que momento y cuantos ya teníamos positivos, jamás hubo en Nicaragua un llamado a quedarse en casa, de esa forma el virus se movió rápidamente entre la población causando muerte tras muerte. Luego para poner más leña al fuego el Gobierno mentía en sus reportes diciendo un número mucho menor de casos de los que se veían en Hospitales y clínicas, además de las personas luchaban contra el virus desde sus hogares, también un número de decesos totalmente más bajo que el real.
Los Nicaragüenses luchamos contra
el virus solos, el Gobierno en medio de rebrotes promovía actividades, sin
importarles la cantidad masiva de fallecimientos que eso conllevaría, causando
que los mismos militantes se sintieran traicionados por el Gobierno cuando ya habían
perdido familiares.
Vivimos momentos críticos, duros, fuimos tratados no como humanos si no, como animales por parte del Gobierno, demostró que no le importaban cuantos realmente fallecían porque tampoco mostraban el número real en sus reportes, cuando ya estuvieron las vacunas listas para inmunizarnos, el Gobierno trajo mayormente vacunas cubanas para niños, rusas para adultos, y jóvenes, adultos mayores y embarazadas era el único grupo que sería inmunizado con la vacuna británica Astrazeneca, la única vacuna autorizada por la OMS en Nicaragua, y tuvimos que acudir por un llamado de auxilio donde nuestro hermano del norte Honduras respondió al llamado contento de apoyar a su hermano menor Nicaragua, inmunizando a Nicaragüenses en las fronteras y otros puntos cercanos, solo mostrando la cedula, con moderna, y Pfizer de las mejores vacunas contra el Covid 19, aprobadas por la OMS. un apoyo enorme para nosotros, cruzando la frontera a como podíamos, en balsa o caballo porque si queríamos pasar por aduana el Gobierno de Ortega hasta eso nos cobraría, $150 dólares por un isopado, así de criminal trabaja el Gobierno asesino de Ortega, pero los hermanos Hondureños no solo inmunizaron a más de 55 mil Nicaragüenses, si no que el trato del ejército, policía, personal de salud y la misma población fue de mil estrellas, muchas gracias pueblo hermano de Honduras, miraron hacia el sur, a nosotros los nicas, el dolor que pasábamos y decidieron darnos una mano de ayuda, promoviendo la vacunación desde páginas en Facebook, respondiendo mensajes y dando detalles del cómo hacer para poder inmunizarnos con ellos, fueron ángeles, tenemos una deuda más que enorme con ellos, esto lo digo en nombre de TODA Nicaragua, muchas gracias hermanos Hondureños. Que Dios los bendiga y haga su pueblo cada día mas prospero.
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